Carta abierta al Presidente: “Venezolanos duros hasta los huesos”

12 septiembre, 2016 - Leonardo Gonzalez

Señor
Nicolas Maduro Moros
Presidente de la Republica
Donde sea

Soy venezolano, tengo 25 años y soy estudiante de derecho en la más reconocida institución de estudios superiores del centro del país. Me dedico a redactar e investigar para ganarme la vida y así poder mantener mi pequeña pero sentida familia. Solo faltan unas cuantas horas para que salga el sol y comience mi jornada de trabajo nuevamente, pero algo no me deja dormir, debo escribirlo, lo sé, debo sacarlo. El pasado 11 de septiembre en uno de los actos populistamente controlados ud “botó” unas palabras a manera de chiste, palabras que según el contenido multimedia que lo retrata muy bien, fueron inducidas por el grupo de fariseos que lo acompañan como público en su certamen de neuronas.

La Dieta de Maduro te pone duro” un chiste que produjo risas. Se nota que un porcentaje importante fueron irónicas, apreciando el nivel de descaro con el que fácilmente salen indebidas frases de su boca, otro destacable porcentaje fue por adulación y el resto lo consideró un verdadero chiste. Pero en realidad, ¿a dónde vamos con esto? Si mi investigación no me falla, es la primera vez que ud menciona la frase que se ha vuelto tan sonante en las calles: “La Dieta de Maduro” y la usa como si fuera parte de su repertorio de monadas para alegrar su transmisión en vivo y directo.

¿Porque ese nivel de burla? ¿acaso no entiende que la dieta de Maduro no es más que la mejor forma que tiene la idiosincrasia venezolana de nombrar y sobrellevar a la difícil situación alimentaria que ha sufrido este país en tal vez un par de centenar de años? ¿En realidad y en el fondo de su corazón ud considera que es motivo de risa que la dieta de Maduro nos tiene duros?

Si es así, el nivel de sadismo con el que la revolución lleva las cosas en este país ha superado las expectativas de las expectativas de las expectativas. ¿Sabe? Este portal fue creado para que mi esposa (versada en cuestiones culinarias) y yo aportáramos un grano de arena a ese paño de agua tibia que ponemos a diario en la herida que tiene venezuela producto de la gangrena del socialismo que la mata, que la consume. Llamamos a nuestro sitio así porque sería fácil de reconocer, no deja de dar risa, en las redes sociales es muy popular y sabíamos que podemos tener una oportunidad de llegar a una comunidad decente de usuarios en la red, que a lo mejor no saben cómo rendir las arepas, o como comer verduras y hortalizas sin aburrirse en el tercer plato, pero ahora, al menos mi perspectiva ha cambiado luego de la burla que ud ha hecho con la hambruna que estamos sufriendo los venezolanos.

No da risa Nicolas, en realidad no le causa gracia a nadie que ud diga que estamos duros por la dieta de Maduro, porque si es así, pero no por los músculos que su simpático comensal le hizo saber con gestos, ¡no! sino más bien, por las costillas que se les asoman a los niños de cualquier barriada del centro del país, por las largas caras de los ancianos que han quedado desprotegidos ante la escasez y la imposibilidad que les da sus cuerpos de hacer cola. Solo somos huesos como catrinas, adornados del bendito humor ignorante que nos caracteriza y que, en un juego maldito del destino, lo tiene a ud y a tonelada de jalabolas que lo secundan en el poder.

Somos duros como un hueso, difícil de roer por ratas que nos tienen haciendo cola frente a un supermercado vigilado por uniformes delincuentes que han robado y mancillado todo el honor que merecían. Mas respetan a las montañas hoy en día en Venezuela porque en cualquier momento se abrirán para tragarse tanta desgracia.

Somos duros como un hueso, porque seguimos de pie luego de tanto latigazo de esclavo, aguantando con esperanza a que esta nube negra a la que llaman socialismo, cese su lluvia de decadencia sobre este país lleno de riquezas.

Somos duros como un hueso, que no permite que se cierre la puerta del futuro que Uds. pretenden trancar para siempre, encerrándonos con un perro comunista que nos quiere comer la dignidad.

Somos duros como un hueso, porque no descansaremos en nuestro propósito y nos seguiremos burlandonos de Ud. y de sus maduradas, al mismo tiempo que veremos cómo resolvemos, con o sin risas.

Sé que no lo leerá, y si lo hace, a algun lado le llegará, pero sepa, que tengo las bolas duras para decirle a través de este mensaje, que no debe burlarse más del hambre de los venezolanos. Mida su lengua y al mismo tiempo estará midiendo el castigo que le viene de arriba. Es el consejo de un venezolano que quiere lo mejor para su comunidad y aunque ud no entienda el concepto de humanidad que tanto profesaba su comandante estelar (que por cierto a él se le creía mas) le pido que respete por su bien, por su paz en unos cuantos años, cuando ya cansado y lleno de remordimientos, recuerde el momento en el que un país lleno de odio, hambriento de venganza lo desterró para no ver su cabeza en la espada de cualquier Bolívar en una plaza del centro de la capital del país.

Buena suerte señor presidente.

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